El portal de noticias militares Avia.pro reseñó el informe del corresponsal de guerra ruso Yuri Kotenok, quien advirtió de una inminente escalada de las hostilidades en el frente ucraniano, basándose en informaciones de diversas fuentes cercanas y lejanas. Kotenok opina que el aumento de la tensión está relacionado con las ambiciones de la cúpula político-militar de Ucrania así como con las recomendaciones del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos. Se prevé que antes de finales de agosto pueda producirse un agravamiento de la situación en los frentes del Distrito Militar del Noreste. 

Luego de señalar el fracaso de la ofensiva para capturar la central nuclear de Kursk, Kotenok dice que la situación viene dictada no sólo por los planes de Washington y Kiev, sino también por cálculos de inteligencia artificial que simulan escenarios de combate. Según estos cálculos, dado el curso actual de los acontecimientos, Ucrania y sus aliados occidentales perderán inevitablemente el conflicto, debido a la limitación de recursos y al cansancio de la guerra. Para dar la vuelta a la situación, Ucrania necesitaría lograr un éxito real, no sólo mediático. 

Luego Kotenok identifica varias zonas en las que, en su opinión, es probable que las Fuerzas Armadas Ucranianas (FAU) intensifiquen sus operaciones, entre ellas Zaporiyia, las restingas de Kinburn y Tendrovsk de la región de Jersón y la costa de Crimea. En estas operaciones, las FAU pueden intentar atacar el puente de Crimea y golpear Sebastopol desde el mar y el aire. Tales operaciones de desembarco, en su opinión, persiguen varios objetivos: distraer a las fuerzas rusas, crear el pánico entre la población y, posiblemente, apoderarse brevemente de cabezas de playa en la costa. Hace aproximadamente una semana y media, las fuerzas rusas derrotaron un desembarco de fuerzas especiales ucranianas en la restinga de Kinburn, situado en la orilla sur de la desembocadura del río Dniéper en el Mar Negro.

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